Características principales del síndrome de Kabuki:
- Rasgos faciales distintivos: Las personas con este síndrome suelen tener cejas arqueadas, párpados largos o alargados, pestañas largas, nariz ancha con una punta deprimida, y orejas de implantación baja.
- Retraso en el desarrollo: Incluye retrasos tanto en el desarrollo motor como en el lenguaje. La mayoría de los niños con este síndrome tienen discapacidad intelectual leve a moderada.
- Problemas de crecimiento: Muchos niños con síndrome de Kabuki tienen baja estatura.
- Dedos anormales: Algunas personas presentan dedos cortos o la presencia de un dedo pequeño en las manos.
- Problemas médicos adicionales: Se pueden presentar problemas cardíacos congénitos, problemas renales, problemas inmunológicos y auditivos, y dislocación de la cadera.
Causas:
El síndrome de Kabuki es causado por mutaciones en dos genes principales: KMT2D (en la mayoría de los casos) y KDM6A. Estas mutaciones afectan la regulación de genes responsables del desarrollo normal de los tejidos durante el crecimiento fetal. La mayoría de los casos son esporádicos, lo que significa que ocurren por mutaciones nuevas no heredadas de los padres, aunque en algunos casos puede heredarse de manera autosómica dominante.
Diagnóstico y tratamiento:
El diagnóstico se basa en los síntomas clínicos característicos y se confirma mediante pruebas genéticas. No hay una cura para el síndrome de Kabuki, pero el tratamiento se centra en manejar los síntomas específicos de cada persona, con la intervención de un equipo médico multidisciplinario que puede incluir genetistas, cardiólogos, terapeutas del lenguaje, entre otros.
El pronóstico varía dependiendo de la gravedad de los síntomas, pero con el cuidado adecuado, muchas personas con el síndrome pueden vivir vidas largas y productivas.